subscribe: Posts | Comments

Causan destrozos en presidencia de Teopisca y se llevan dos elementos de Policias.

0 comments

Teopisca, Chiapas .-La noche de ayer lunes a eso de las 21:00 horas aproximadamente un grupo pequeño de personas que oscilaba en 30 , originarios de la comunidad Betania del municipio, llegaron con vehículos de diferentes características e ingresaron a la presidencia de forma violenta con el objetivo de realizar la retención del C. Abel Tovilla Carpio, Presidente del Municipio. Tras no cumplir con obra pública para la comunidad y dejarlos abandonados. No lo encontraron , por lo que detuvieron a dos elementos de la policía municipal para trasladarlos a la comunidad y más adelante negociar. Los inconformes también realizaron un serie de daños al interior de la presidencia, además en un cajero de Bancomer que se ubica en las inmediaciones de referido lugar. Destaca que fue a eso de las cuatro de la mañana cuando tras diálogo con los habitantes de la comunidad quedaron liberados los elementos de la policía.


Turistas italianos y alemanes continúan llegando a Chiapas pese a Covid- 19, asegura turismo local.

0 comments

ÁNGELES MARISCAL

Tuxtla Gutiérrez, CHIAPAS.- Pese a la pandemia de coronavirus, turistas de Alemania y de Italia, uno de los principales países afectados por el brote, continúan llegando a Chiapas, informó la secretaria de Turismo, Katyna de la Vega.
La funcionaria dijo que no se puede impedir que arriben, pero se les pide “que se mantengan en los hoteles”.

Chiapas es uno de principales destinos turísticos de México, en el marco del avance de la pandemia, el 86 por ciento de los turistas que tenían por destino el estado han cancelado las reservaciones; sin embargo, pese a las peticiones para suspender todas las actividades no esenciales, “seguimos recibiendo visitantes extranjeros. Entre 50 y 60 visitantes extranjeros que están llegando aún (…) los visitantes que estamos teniendo son de Italia, y unos alemanes que llegaron hoy. No se les puede pedir que no lleguen”, informó De la Vega.
La funcionaria detalló que en el aeropuerto, al momento de su arribo, se les entrega “una hojita a cada visitante, para poderle dar seguimiento. Si nos enteramos que uno de esos turistas llega a presentar algún síntoma, se le puede que dar seguimiento con todas las personas que tuvieron contacto. Se les recibe y se les convoca a que se queden en su hotel”. No hay garantía de que siguen la recomendación.
Entre las ciudades que visitan en Chiapas, se encuentra San Cristóbal de las Casas, donde 11 hoteles ya cerraron.


La leyenda de Las Campanas del Justo Juez.

0 comments

(Basada en versiones de habitantes mayores y vecinos del templo de La Merced y texto adaptado por Milton Tovilla Ozuna)

Desde hace ya muchos años, es bien sabida la tradición de que las imágenes patronales de los diferentes templos y barrios de San Cristóbal de Las Casas van de visita con motivo de la festividad correspondiente; por ejemplo, en la fiesta de San Antonio de Padua, llegan a su templo como «visita oficial» las imágenes de San Diego de Alcalá y Santa Lucía y de la misma manera se visitan en las fiestas de estos dos últimos. Así también, antiguamente y hasta la década de los 90 la imagen de San Ramón Nonato iba de visita al templo de La Merced para estar presente en los festejos de la Consagrada Imagen de la Virgen de Mercedes, hasta que un sacerdote prohibió que San Ramón se sacara de su templo por seguridad y conservación de la escultura.

Otra visita y de la cual es tema central en este texto era la del Veneradisimo Señor Justo Juez de La Merced que iba de visita al templo del Calvario. No se sabe exactamente hasta que fecha el Justo Juez fue sacado por última vez de su templo, pero quienes fueron testigos de esta pequeña procesión aseguran que era una multitud que acompañaba a la imagen a tal grado de cerrar el paso de la calle Diego de Mazariegos para que la gente pudiera acceder la iglesia del Señor del Calvario y ver de cerca a la imagen que se convirtió en la devoción local más importante de San Cristóbal de Las Casas.

El Justo Juez se quedaba en el Calvario el Martes Santo y regresaba el Jueves Santo por la Mañana a su Capilla en La Merced, hasta ese día eran cientos de personas que lo acompañaban y querían estar frente a su imagen. La leyenda cuenta que cuando el Justo Juez salía de La Merced, las campanas comensaban a sonár con un tañer jubiloso para anunciar que la imagen saldría de su templo, lo curioso es que el cura encargado no daba orden de tocar campanas, fue así como los sacristanes subieron inmediatamente al campanario para ver quién tocaba de esa manera las campanas. Enorme fue la sorpresa a ver que las campanas giraban solas y nadie las podía detener, como si alguna persona con fuerza descomunal las estuviera tocando, pero no había nadie repicando.

Cuando los sacristanes bajaron con rostros pálidos del campanario le contaron al sacerdote lo que estaba ocurriendo, este no creía lo que estaban diciendo los sacristanes. Hasta que de repente comenzaban a sonar también las campanas del templo del Calvario, con mayor visibilidad al público por ser un campanario más bajo, estas campanas tenías más de 50 años que no se repicaban y tenían un sonido especial. El sacerdote al ver que también la iglesia del Calvario repicaba de la misma manera que La Merced para anunciar la visita del Señor Justo Juez, concluyó que no podían ser más que los ángeles de Dios que lo gloribicaban con clamorosas campanadas.

Cuando regresaba el Justo Juez del templo del Señor del Calvario a La Merced, se repetía la misma historia, quienes presenciaron esto desde niños, volteaban a ver a sus padres y abuelos que veían fijamente al campanario admirados y con lágrimas en los ojos por dos cosas, la primera, porque veían las maravillas de Dios en sus campanas, y la segunda, porque la Venerada imagen del Señor Justo Juez no volvería a salir de su templo para visitar el templo del Calvario. Fotos ilustrativas desde vía internet.

RecuerdosSancristobalenses


492 Aniversario de la fundación de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

0 comments

Por: Manuel Pérez Porras

La gente de don Diego de Mazariegos caminó montaña arriba, era difícil de ascenderla bajo el sol directo de marzo. La vegetación verde claro del valle del Grijalva empezó a cambiar por las agujas de pinos y hojas anchas de robledales con tonos cafés, amarillos y rojizos por tratarse de la temporada de secas.

Llegaron a Zinacantán y allí descansaron aquellas tropas de soldados castellanos, y tropas auxiliares de mexicanos y tlaxcaltecas, venían con ellos también algunos aguerridos chiapanecas; en la tierra de zotziles (hombres murciélago) los capitanes hicieron un alto para celebrar los rituales de la pasión de Cristo, y el domingo de resurrección, las mujeres zotziles concentraban los insumos en una palapa improvisada para preparar la comida de las tropas con productos que habían traído de las más lejanas regiones, tenían pescado seco de la costa, preparaban las tortillas, los caldos que hervían en grandes hoyas de barrio.

Después de dos días de descanso, levantaron nuevamente el campamento, para avanzar hacia su destino guiados por zinacantecos hasta llegar al gran cerro que ellos llamaban Muc’tavits, y que los mexicas lo identificaban como Huitepec. Desde sus alturas del lado sur pudieron apreciar una maravillosa vista de todo el valle cubierto de Ciénegas por el sur y zacate alto por el norte, Hueyzacatlán exclamaban los guerreros mexicas, desde arriba visualizaban los cerros, cerrillos y montículos, al noreste destacaba Moxviquil, de cuyo pie brotaba un arroyo que se fundía con el río grande, Don diego recorrió con la vista hacia un cerro del norponiente que sobresale por su forma redonda, era el cerro de Chamula, al que los españoles le pondrían por nombre Milpoleta, alcanzaron a ver unos cinco grupos de caseríos, construidos en las laderas de las altas montañas, según los informantes esas eran las tribus tributarias de Bernal Díaz del Castillo que 4 años atrás habían sido sometidas tras perder la batalla acometidas por las tropas que encabezaba el Capitán Luis Marín, pero que en la refriega habían dejado renco al soldado cronista Don Bernal, nunca olvidó esa feroz defensa de Chamula, 3 días aguantaron los feroces chamulas, y bien hubieran aguantado más tiempo sino fuera porque los atacantes dieron con el escondite de las mujeres y los niños y los tomaron como rehenes. Eran de estas tribus las milpas secas que se veían en el valle.

Hacia el sureste brillaba con los rayos del sol, como un espejo, la laguna de donde brotaban riachuelos que recorrían el sur del valle hasta desaparecer por las lomas del sur a donde se veían algunas chozas de los indios amigos parientes de los zinacantecos. Todo el valle estaba rodeado por un círculo de montañas que parecían coronarlo.

Caminaron cuesta abajo siguiendo a los guías para evitar caer en las Ciénegas o que se hundieran los cascos de los caballos, buscando porciones de tierra firme llegaron a la orilla del rio grande y allí pudieron saciar su sed, pernoctaron en una de sus caprichosas vueltas cercana a lo que sería el corazón de la naciente villa.

Al día siguiente atravesaron el rio y se dirigieron al lugar más firme de esta porción del valle. Allí el capitán Jerónimo de Cáceres, escribano oficial, dio lectura solemne del rollo que cuidaba celosamente:

«Yo el dicho tesorero Alonso de estrada gobernador por sus majestades hago saber a vos diego de Mazariegos que yo he sido informado que es cosa conveniente y necesario que las provincias de Chiapa y llanos de ellas se pueblen y conquisten de que dios nuestro señor y sus majestades serán muy seguidos y confiando de vos que sois tal persona que haréis lo que por mi nombre y de sus majestades os fuere cometido y encargado por la presente os nombro por capitán y teniente de gobernador de las provincias de Chiapa y llanos de ellas y de las otras provincias a ellas comarcanas y os mando que vais a ellas con la gente que vos están prestadas para ir desde esta ciudad y llegando a la dicha provincia de Chiapa pobléis y situéis una villa en mejor parte que vos pareciere…».

Los cuarenta y seis compañeros de Mazariegos que se habían inscrito como vecinos en Chiapa participaron en el acto solemne de la fundación de la nueva villa del Valle de Jovel como lo llamaban los zotziles, fue un 31 de marzo; Diego de Mazariegos manda redactar una nueva ordenanza tomando en cuenta las leyes reales: “[…] se hizo su traza y se dividió en barrios, manzanas y calles, a las cuales se les dieron nombres para ser conocidas, así como también por voz de pregonero se hizo saber a los vecinos, en cabildo de 24 de abril, que podían pedir merced de solares de la traza para construir sus casas solariegas, y más tarde se comenzaron a repartir las tierras circunvecinas entre los pobladores de la naciente villa” [Trens, 1957: 123].

A los habitantes de los barrios – de mexicanos y tlaxcaltecas- se les otorgaron buenas tierras para que construyeran sus viviendas, y cultivaran al otro lado del río a donde se consideraban las tierras del ejido, se sabía que antes habían sido cultivadas por los chamulas; su ubicación estaba al norponiente de la naciente villa para que evitaran le entrada de posibles rebeldes al corazón castellano; su pago fueron esas buenas y húmedas tierras, mismas que desde el principio despertaron la codicia de los vecinos españoles quienes empezaron a buscar la forma de arrebatárselos a los indios amigos.

Trazaron los soldados las primeras 4 calles que flanqueaban lo que sería la plaza de esta villa así tenían la calle zinacantlán, por el poniente; la calle Comitlán, por el Oriente; la calle del Peñol, por el norte dejando lugar para la iglesia de Nuestra Señora y para las casas consistoriales y por el sur la calle de la fuente, 100 varas castellanas medirían de norte a sur y 125 de oriente a poniente. Acto seguido Jerónimo de Cáceres escribió el acta formal de fundación de la villa. El momento era solemne; así pues, los soldados guardaron silencio; algunos rodearon el lugar donde el escribano garigoleaba sus letras plasmando los acuerdos en el documento. sintiéndose el centro de atención el escribano leía en voz alta su escrito:

«En treinta y un días del mes de marzo del dicho año de mil y quinientos y veinte y ocho años estando en un campo llano y grande que los indios llaman gueyzacatlán … les ha parecido fundar en este campo de gueyzacatlán que ay y concurren las calidades necesarias para la dicha población y ser la tierra fría y en ella a ver el rio y fuente y buena tierra y agua y prados y pastos y aire y la tierra y sitio enjuto para la dicha villa alta y sana a el parecer del médico que al presente se halló y tierra para ganados y monte y arboledas… por tanto el dicho señor capitán y los dichos señores justicia y regidores… juntamente unánimes y conformes dijeron que mudaban y mudaron el asiento de la dicha villa real que ansí está asentada en la dicha provincia de Chiapa a este dicho campo de Gueyzacatlán…».

Terminadas las solemnidades y firmas, don Diego entregó a las autoridades sus varas de mando. Y cuando ya casi era de noche, ordenó que el pregonero lanzara este pregón, que el eco repitió por todas las montañas «Que todas las personas que tienen voluntad de permanecer, e ser vecinos de esta villa, se vengan a asentar en el libro de cabildo».

La noche era cálida, pero corría un aire fresco. Por los montes se escuchaba canto quejumbroso del Tecolote, el turumpukuj, le decían los zinacantecos, y el canto obsesivo de un pájaro nocturno que pareciera que decía: Luis Marín…, a lo lejos se escuchaba el melancólico aullido del coyote.

Del 31 de marzo al 24 de abril los capitanes repartían los solares para que construyeran sus casas de acuerdo a los lugares que habían elegido, a los indios amigos les dieron tierras para que fundaran “El Barrio”, a nombre del rey Carlos, con entusiasmo se adentraron a los campos para cortar los horcones y maderas necesarias para iniciar las construcciones.

Trazaron las cuadras y dieron nombre a las calles, así tenían las del sol, la luna, zinacantlán, de Comitlán, la del río, la de la laguna, la del Peñol, la de la Ciénega, la de la fuente, la de Santiago, y la de la carrera.

A lo lejos, la calle zinacantlán continuaba hasta encontrarse con el camino zigzagueante que comunicaba con el barrio de mexicas y tlaxcaltecas para luego perderse en las faldas del cerro Milpoleta a donde los indios de Chamula, Analco y Mostenango, observaban cuidadosamente cada uno de los movimientos de los castellanos y sus aliados y guardaban sus provisiones por si hubiera alguna nueva incursión a sus tierras.

De esta manera La Villa Real se estableció formalmente y se tomó posesión siguiendo las indicaciones de la Cedula Real” escrita para ser aplicada en cualquier lugar que el capitán eligiera ya fuera en Chiapa o en Hueizacatlán.

«Los solares citadinos se repartieron de la siguiente manera: el solar de la iglesia, el del cabildo, cuatro para Don Diego de Mazariegos. Cuatro para Don Andrés de La Tovilla, y dos para Pedro de Estrada; uno para cada uno de los siguientes colaboradores: Francisco de Litorne, Pedro Orozco, Francisco Gil, Alonso de Aguilar, Juan de Porras, Jerónimo Cáceres, Bernardino de Coria, Francisco de Chávez y Antonio de la Torre, que hacen un total de diecisiete lotes. (…) [hubo] otros 43 vecinos nombrados» (Artigas 1991, 17).

En el recinto midieron las varas que le tocaba a cada uno de los capitanes incluyendo los que se unieron a las tropas después de conquistar Guatemala y que venían con el grupo del capitán Pedro de Portocarrero, él traía también otra orden para fundar una villa, y ya la habían Fundado en los llanos de Comitán con el nombre de San Cristóbal de Los llanos, esa era la orden que Don Pedro de Alvarado tenía en sus manos; Mazariegos había tomado la decisión de abandonar la tierra caliente de Chiapa y trasladar Villa Real al Valle de Jovel pero antes viajó a entrevistarse con Don Pedro de Portocarrero que avanzaba desde los valles de Comitán, se encontraron en Huixtán y allí el astuto Don Diego ofreció a los soldados de Don pedro de Portocarrero la oportunidad de recibir el tributo de los pueblos vasallos, y entonces la villa de los llanos fue desmantelada al igual que la de Chiapa, lo invitó a que se uniera con sus contingentes para formar una sola villa, aunque no todos aceptaron, algunos de los hombres de Alvarado y auxiliares aceptaron la idea de unirse en la nueva fundación. Uno de estos fue Don Andrés de la Tovilla que traía a su mando a guerreros quichés, y les dio tierras en el ejido, en el nororiente, muy cerca del nacedero del río grande, y algunos xochimilcas y tlaxcaltecas se ubicarían cerca de las tierras otorgadas a los mexicas de Don Diego, y formaron parte de los barrios como pago por acompañar a los capitanes castellanos, este aparente arreglo fue corto porque luego los capitanes que se unieron después pelearían para que Villa Real se llamara San Cristóbal de Los Llanos y con este nombre haría vigente la ordenanza de Don Pedro de Alvarado y así las ordenes empezaron a llegar de Guatemala.

Los tlaxcaltecas, Xochimilco y mexicas trabajarán las tierras ejidales, las que estaban del otro lado del río, que los castellanos identificaban como Amarillo, allí tendrían sus huertos también se encontrarán sus parcelas particulares dejando las áreas de trabajo colectivo, se daba buena milpa y en las áreas sin cultivar crecía buen pasto y montes comunales.

Estaban amojonada alrededor de la villa, pero como eran llanas y de buena pastura, también los colonos españoles introdujeron de España las primeras vacas y ceméntales allí tenían también la producción de caballos y borregos.

Ahora el nuevo cabildo del ayuntamiento de Villa Real fijó algunas normas para la convivencia de los habitantes castellanos, a los señores castellanos se les prohibía mandar a sus esclavos indígenas que entraran en contacto con los habitantes de los barrios, aquel castellano que mandara a su esclavo a traer rastrojo o algún tipo de forraje para los caballos, y entrara en contacto con los indios del vall, se les aplicaría una multa, que junto con otras multas permitiría juntar los fondos para la construcción de la iglesia de nuestra Señora.

Pasaría un Katún (20 años) para que fray Bartolomé de Las Casas liberara a los esclavos y formaran un nuevo barrio y para que los habitantes de la periferia del valle se unieran en grupos que formarían los pueblos de Chiapas, así se formó el barrio del Cerrillo a donde hombres y mujeres de distintas razas e idiomas empezaran a convivir de manera pacífica, con el mismo modo se organizaban los barrios de mexicas, tlaxcaltecas, los zapotecas, mixtecas, y el pueblo de quichés, todos integrarían su propio cabildo, su iglesia, su plaza central sus alguaciles y su cárcel, tenían sus tierras comunales para cultivarlas para las fiestas de sus vírgenes y sus santos. En recuerdo a villa fundada por Pedro de Portocarrero en los valles de Comitán, la naciente villa del Valle de Jovel recibió el nombre de San Cristóbal de Los Llanos de Chiapa, en 1531 y este fraile defensor de los indios le dio su apellido. Así nace San Cristóbal de Las Casas. Foto via redes sociales.


Destaca Rutilio Escándon prioridad de salvaguardar la salud y la seguridad de las familias.

0 comments

• El gobernador encabezó la Mesa de Seguridad e hizo un llamado a continuar el trabajo conjunto en estas acciones
• Seguiremos laborando con todas las precauciones ante el COVID-19, destacó el mandatario

Al encabezar la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, el gobernador Rutilio Escandón Cadenas destacó que ante la emergencia por el COVID-19, la prioridad es proteger y salvaguardar la salud de las familias chiapanecas, sin descuidar las estrategias y protocolos de seguridad que permitan garantizar la vida y el patrimonio de la población.

“No debemos bajar la guardia, tenemos que estar muy pendientes porque la delincuencia no tiene corazón, no le importa el contagio o las enfermedades y lucra con la extrema urgencia del pueblo”, enfatizó.

Precisó que las medidas sanitarias que se han puesto en marcha en la entidad como son los filtros ubicados en puntos estratégicos, han ayudado a que, actualmente, no haya contagio comunitario en el estado. Explicó que cuando se confirma un caso, el Consejo Estatal de Salud hace una investigación minuciosa y pone en cuarentena a todos los contactos, con el objeto de cortar la cadena de contagio.

Luego de escuchar al secretario técnico de la Mesa de Seguridad, José Francisco Trujillo Ochoa, y demás integrantes, sobre las problemáticas ocurridas este fin de semana, Escandón Cadenas convocó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a seguir con las acciones interinstitucionales en esta materia.

El titular del Ejecutivo estatal mencionó que se puede continuar trabajando pero atendiendo las recomendaciones de los consejos Nacional y Estatal de Salud como mantener la sana distancia, las medidas de higiene, el estornudo de etiqueta, y evitar tocarse la cara y el saludo de mano, abrazo o beso.

Finalmente, hizo un llamado a las autoridades municipales a replicar las estrategias y acuerdos que se tomen en la Mesa de Seguridad para garantizar la salud y la seguridad de las familias chiapanecas.


« Previous Entries