La Corte Suprema de EE.UU. infligió un duro revés al presidente Donald Trump al rechazar este martes una solicitud del Partido Republicano que buscaba revertir la certificación de la victoria del presidente electo Joe Biden en el estado de Pensilvania.
Desde la propia noche de las elecciones, el presidente Donald Trump aseguró que buscaría llegar al máximo tribunal para impugnar la victoria de Biden, en lo que ha calificado, sin ninguna evidencia, de «fraude masivo».
Sin embargo, la Corte Suprema desestimó tomar el caso, con lo que da a entender que no pretende involucrarse en disputas poselectorales.
«La solicitud de medida cautelar (…) es denegada», se lee en el escueto texto hecho púbico este martes, que no comenta más ni sugiere disenso entre los nueve jueces de la Corte, tres de ellos nombrados por el mandatario saliente.
La resolución llega en el día conocido como «puerto seguro», en el que cada estado debe certificar sus resultados antes de la votación del Colegio Electoral el próximo 14 de diciembre.
Sin embargo, el abogado de Trump, Rudy Giuliani, dijo hace unas semanas que el rechazo de los jueces les permitiría continuar ascendiendo a la Corte Suprema, donde el presidente había colocado sus esperanzas para resolver un potencial litigio poselectoral.
Según el periodista de la BBC en Washington Anthony Zurcher, la decisión de este martes muestra que la Corte busca mantenerse alejada de la disputa.
Todavía queda por ver qué pasará con otra apelación que presentó el gobierno de Texas ante el máximo tribunal y que busca revertir el resultado en ocho estados, todos ganados por Biden.
La demanda de Texas no tiene precedentes en la historia de EE.UU. y muchos expertos legales han cuestionado que pueda prosperar en la Corte Suprema, dado que un estado no tiene jurisdicción sobre el proceso electoral de los demás.



